Pero esta vez le hemos dado un giro copernicano a la tónica -perdón por la publicidad- habitual. ¿Qué pasaría si aplicásemos a una imagen... un cambio de roles? O lo que es peor, ¿y si en ellas no hubiese ningún tipo de retoque? Nunca sabremos la verdad.

Parece que al pequeño Bush Junior no le hizo mucha gracia ser alzado en volandas por el Bebé de la Casa Blanca. Imagino que si esta foto se hubiese tomado en España, apenas habríamos notado diferencia alguna entre los rostros del Bebé Zetapé y cualquiera de sus hijas presidentas.

A este joven deportista debiéronle decir sus padres aquello de "somos lo que comemos", a lo que él no tardaría en responder con otro refrán popular: "del dicho al hecho, hay un pecho", o dos si hace falta, porque hay que ver las tetas que gasta el rapaz, ¿sí o no?

Dicen que el guionista de Benjamin Button se basó en esta pieza para concebir su infumable filme. Este crío no sólo nació con cara de viejo; sino que parece incluso mayor que su padre. Cuando queremos ser más precoces que la propia naturaleza, pasan estas cosas.
Jajjajaa un niño con tetas
ResponderEliminarjaaaaaaaajajajajajaja un niño con bush
ResponderEliminarEstá claro, lo siguiente es un Bush con tetas!
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