Os lo dije. Os dije que notaba una presencia descomunal desde anoche, y cuál ha sido mi sorpresa al recibir un email titulado: "Consejo nº 5. Perdón por el retraso". En efecto, su remitente no es otro que nuestro colaborador más querido desde que montamos este circo: el desaparecido durante 5 meses, el más buscado por todos, el incomparable: PROFESOR PÉRREZ GRACIÁN.
Profesor en Psicología y Pedagogía, es también licenciado en Criminalística por la Universidad de Navarra y le avalan cuatro años de experiencia en la Policía Científica portuguesa. Marchó a vivir a Buenos Aires, donde impartió clases de Psiquiatría Forense y fue Director de Investigación del IDAES (Instituto de Altos Estudios Sociales).
Al ser preguntado por los motivos de su ausencia desde el 9 de junio (más de 100 posts han pasado por aquí desde entonces), simplemente nos ha dicho: "Las vacaciones de los profesores de Universidad no las fijo yo". Aclarado este punto, estamos deseando aprender de su nuevo comentario, que esta vez nos ha enviado desde el pasillo de su hogar, por ser día festivo.
Profesor en Psicología y Pedagogía, es también licenciado en Criminalística por la Universidad de Navarra y le avalan cuatro años de experiencia en la Policía Científica portuguesa. Marchó a vivir a Buenos Aires, donde impartió clases de Psiquiatría Forense y fue Director de Investigación del IDAES (Instituto de Altos Estudios Sociales).
Al ser preguntado por los motivos de su ausencia desde el 9 de junio (más de 100 posts han pasado por aquí desde entonces), simplemente nos ha dicho: "Las vacaciones de los profesores de Universidad no las fijo yo". Aclarado este punto, estamos deseando aprender de su nuevo comentario, que esta vez nos ha enviado desde el pasillo de su hogar, por ser día festivo.
Por consejos como este, puedo decir que ha valido la pena esperarle tanto tiempo, profesor.
Ah, casi lo olvido: don Francisco ha querido dedicar su última exhortación a nuestro amigo Lord Farquaad, adjuntando a su email la siguiente nota: "¡Ánimo, Míster! Yo también pasé por eso y créeme: no fue nada comparado con hacerme el nudo de la corbata todas las mañanas". En fin, no sabemos a qué se referirá con este mensaje, pero confiamos en que su destinatario sepa descodificarlo. ¡Vuelva pronto, señor Pérrez!