jueves, 15 de julio de 2010

How Can She Slap??!!!

Jajajajaja joder ya me río y todavía no he dicho nada. Pongámonos en antecedentes. La escena recogida en el siguiente vídeo pertenece a un programa de televisión indio llamado 'Dadagiri', un concurso extremo al estilo de Fear Factor en el que los concursantes deben someterse a las pruebas más vejatorias y escatológicas.



Además de eso, tienen que aguantar las humillaciones de una puta vestida de ama dominante sadomaso, que hace las veces de actriz-presentadora (la de la foto). En un momento dado, uno de los concursantes se atreve a proferir: la verdad es que no queremos hablar contigo, a lo que ella responde: ¡¿entonces por qué no te vas a tomar por culo?!

Ante semejante improperio, el consternado indio -siguiéndole el juego a la actriz, con la que además cree estar flirteando- replica con una leve sonrisilla de heartbreaker: ¿por qué no te vas tú? Y entonces, choceros veraniegos, sucede el milagro. La chicha está en el primer minuto, el resto lo podéis obviar, si tenéis que ir al Eroski o algo.






¡¡TOMA LECHE, SO ZORRA!!
"How can she slap??! How can she slap me??!!" Pues mira chiquito, por ir a esa mierda de programas, básicamente. ¡Que en el Saber y Ganar indio seguro que Jordi te deja la carita indemne! Me gustan dos cosas: 1) que los gritos del Apu parezcan un audio psicofónico reproducido al revés, y 2) cómo el copresentador guaperas se lía a puñetazos con el 'agresor' para lucirse ante la guarra.



(Este del sombrero ridículo es el concursante, no el presentador.) ¿Os imagináis que Íker Casillas llega a responderle así a Sara Carbonero en sustitución del famoso beso? El papel de guaperas defensor de las mujeres le habría tocado a JJ Santos, y eso iba a resultar bastante difícil... con lo cabrón que es con la Carbo en las retransmisiones.

Una valiosa lección que unimos a las del Poli de Guardería, el Niñato Tocapelotas, el Eric Cartman pegamadres, el Graciosito del Karma o el pionero Epic Beard Man. ¿Y vosotros, cómo habríais reaccionado ante la india sadomaso que se cree su papel? Yo lo tengo muy claro: le suelto el guantazo con todas mis fuerzas, pero es que además, me voy corriendo.

Las Mustias de La Choza: Angela Merkel

Nadie puede discutir que esta ha sido la semana del fútbol, y así lo hemos querido reflejar en los últimos posts, pero como cantaba Freddy Krueger, 'show must go on'. ¿Y qué mejor manera que deleitar nuestros glasos con una buena chica de calendario?

Puesto que aquí somos democráticos, por una vez vamos a fijarnos en la belleza de la mujer real, cuya perfección reside en su carácter y no en sus medidas. Será por la erótica del poder, o bien por sus azules ojos refractantes del cielo, o quizás por el áureo fulgor de su rubio pelo... pero el caso es que Angela Merkel lo tiene todo para convertirse en nuestra Mustia Chocera del mes.



Aunque pensándolo mejor, su encanto también podría ser debido a esos dos pedazos intactos del Muro de Berlín, que le dan mil vueltas a cualquier escote de revista masculina. ¡Y sin silicona, ni botox! Votos, es lo único que necesita Angela para estar así de potente. No me extraña que se ponga a contarle a su compi de butaca lo que ocupa cada teta en su mano derecha.



No, lo que estáis viendo no es la misma foto desde un poco más lejos. Se trata del Bundestag de la canciller, que también aprovecha un baño piscinero para ponernos a todos los dientes más largos. El germanismo 'Kinder' fue creado en su honor: blanco por fuera, negro por dentro, aunque ese día prefirió invertir los colores. ¡Ya nos gustaría meterle la sorpresa dentro! (Joder lo que hay que escribir pa que esto esté actualizao).


No sabemos si Merky vio sus dos fotos anteriores cuando puso esta faz, o si fue su reacción al cabezazo de Puyol en la semifinal de Alemania-España; lo importante es que aún así logra conservar su "sexapíl". Además, sólo un mujerón como ella es capaz de argumentar una postura ideológica con su sola imagen: ahora entiendo por qué se opone a la clonación.

miércoles, 14 de julio de 2010

Crónica de un Mundial Irrepetible

El último mes hemos podido disfrutar del espectáculo deportivo que más pasiones desata en todo el globo; un Mundial de Fútbol. Un evento cuatrienal de esta magnitud siempre es capaz de eclipsar a un torneo como Wimbledon, o al mismísimo Tour de Francia, que pasan automáticamente a segundo plano en cuanto comienza a rodar el balón. Y suerte que los Juegos Olímpicos han programado su calendario con cuidado de no coincidir con la cita mundialista, pues no quiero ni pensar la suerte que correrían estos últimos si ambos tuvieran que rivalizar en la parrilla televisiva.

Un Mundial es, ante todo, un homenaje al deporte más universal de todos, el fútbol. El sencillo pasatiempo de darle patadas a un objeto esférico se ha extendido como un virus por todo el planeta, desde las favelas de Sao Paolo hasta el pueblo más recóndito de la selva Indonesa, pasando por la plaza mayor de Fuentealbilla. Esta universalidad, unida a la posibilidad de que combinados nacionales midan sus fuerzas en un deporte tan colectivo, táctico -y algo impredecible- como este, abonan el camino para que la leyenda y la épica se hagan presentes en el corazón de millones de espectadores.



En junio de 2010, llegó de nuevo el ansiado Mundial, que por algún capricho político de la FIFA y de su presidente, Joseph Blatter, tuvo uno de los peores escenarios posibles, el continente africano. La inseguridad, el caos organizativo, los incidentes violentos, y las insoportables vuvuzelas marcaron el fracaso de Sudáfrica como anfitrión y como país. Pero el peso del fútbol es tan grande que esto no será recordado más que como una anécdota, y lo único que pasará finalmente a la historia será lo que realmente ocurrió en el campo de juego, que fue mucho.

El mundial en el que España deslumbró con su fútbol de toque y posesión se vio empañado por la racanería de muchas selecciones que optaron por encerrarse en su área, más preocupadas por destruir la creación del juego rival que por buscar el camino a la portería contraria. Aunque esta estrategia pudo funcionarle a Suiza en su primer partido, cosechando una sorprendente victoria contra España, pronto se demostró que el antifútbol no iba a ser la mejor estrategia para abrirse camino hacia la final.

Así terminó por comprenderlo Chile, una selección cobarde y defensiva que para clasificarse a octavos prefirió especular con el resultado del otro partido de su grupo antes que buscar el empate contra una España que mandaba en el marcador. Su vergonzosa clasificación recibiría el castigo merecido ante la todopoderosa Brasil, selección que sin embargo también apostaría por un fútbol conservador -aunque en menor medida- que le haría tropezar en cuartos. Otras selecciones conformistas como Paraguay, Italia o Eslovaquia correrían la misma suerte.



Algo mejor le fueron las cosas a Inglaterra, que pese a defraudar con su juego se mereció más en un mundial en el que la mala suerte y los errores arbitrales le jugaron una mala pasada. Si los ingleses miran con cierta envidia a los campeones españoles, siempre les quedará el consuelo de no haber hecho el más absoluto ridículo como sus vecinos galos. Y es que Francia protagonizó uno de los numeritos más humillantes y bochornosos de la historia de los mundiales, donde una panda de pederastas tramposos y musulmanes (tengo pruebas para apoyar los tres descalificativos) dieron la nota rebelándose contra el entrenador y declarándose en huelga.

El resultado ya lo conocemos todos, Francia no ganó un solo partido y se despidió de un mundial que no debería haber jugado nunca. Otro ridículo histórico fue el protagonizado por Argentina, o más bien por su entrenador, Diego Armando Maradona. Lo que pudo ser en un tiempo un fantástico jugador ahora no es más que un ególatra maleducado y pretencioso, que de forma inexplicable fue capaz de llevar a su selección a cuartos de final, donde caería estrepitosamente contra Alemania (4-0).


En aditamento, la pésima calidad de los árbitros marcó un Mundial ya de por sí poco vistoso, en el que pocas selecciones nos brindaron un fútbol alegre y ofensivo. Entre ellas habría que destacar a EEUU, que pese a no contar con una sólida tradición futbolística hizo un más que meritorio mundial (con una vibrante remontada frente a Eslovenia, y una clasificación in extremis incluidas) o la bicampeona Uruguay, cuyo espíritu de lucha difícilmente será olvidado, como tampoco lo serán las noches mágicas de Diego Forlán.




Pero si hay una selección que merece todo nuestro reconocimiento esa es Alemania, que nos maravilló con su potencial ofensivo y su versatilidad, siendo discutiblemente la única que jugó a un fútbol comparable al de España. La pegada de sus delanteros y sus recursos ofensivos (Muller, Ozzil, Schweinsteiger) la convirtieron en un rival verdaderamente temible. Es por esto que todos dábamos por hecho que el cruce en semifinales entre España y Alemania sería en realidad la auténtica final, y que el que saliera victorioso de la contienda acabaría ganando el trofeo. La predicción se acabaría cumpliendo, y España firmó su pase a la final con un cabezazo histórico de Carles Puyol a la salida de un córner. Alemania fue incapaz de contener el juego español, pero la elegancia y deportividad con la que aceptó la derrota puso el broche de oro a uno de sus mejores campeonatos.



Sellado el pase a la final, Holanda era el último obstáculo que se interponía entre España y el hermoso sueño de levantar la copa del mundo. Sobre Holanda hay que puntualizar que venía haciendo un buen campeonato, con un fútbol vistoso y atrevido, -salvo en el cruce con Brasil en cuartos de final-, con Robben y Sneijder como directores de orquesta. Mucho cambiaron las cosas en la final, en la que como si del curioso caso del Doctor Jekyll y Mr.Hyde se tratara, la Naranja Mecánica se transformó y dio rienda suelta a la ultraviolencia, quizá por aquello de seguir el guión de Kubrick.

Lo que no estaba en el guión es que la permisividad del árbitro acompañara a los oranje, que aprovecharon para convertir el partido de fútbol en una auténtica batalla campal contra los españoles, quienes, pese a todo, siguieron intentando buscar espacios y mimar la pelota hasta el final. A esto hay que añadir que los holandeses protestaron absolutamente todas las decisiones desfavorables del árbitro, presionándole psicológicamente para que les permitiera seguir ejerciendo su fútbol de reclusos de penitenciaría.



La recompensa a la perseverancia española se hizo esperar, pero finalmente llegó en los últimos minutos de la prórroga, cuando los penaltis parecían inevitables. Y es que ya lo avisó el pulpo, España no iba a dejar escapar la oportunidad de inscribir su nombre con letras de oro en la historia del fútbol. Holanda no sólo perdió el partido, sino toda su credibilidad como equipo. Para el recuerdo nos queda el golazo de Iniesta, que como como dijo un buen amigo mío, nos permitió vivir el día que nunca íbamos a vivir.





Gracias Iniesta, y gracias España por habernos hecho disfrutar tanto. Sois, sin duda, los mejores del mundo.

martes, 13 de julio de 2010

Espaldarazo a la Fama

Shakira no es la única que ha querido poner banda sonora a Sudáfrica 2010. Hoy vamos a disfrutar de la actuación en vivo de Scarlet, que nos dedica esta bella canción desde su mismísimo hogar.

Puede que ahí no quepa el Soccer City de Johannesburgo, o que las vuvuzelas callen por estar como ausentes (por fin), pero de poco importa eso cuando el talento y la entrega están encima de la mesa. Tanto es así, que a veces una simple mesita de madera puede convertirse en el mejor escenario del mundo:





...aunque no sea el más resistente. A eso se le llama tener tablas, pero incrustadas en el cuerpo. ¿Nadie le contó a esta joven mamut que la teoría de la gravedad era algo más que un rumor? A pesar de todo (y no tiene pinta de pesar poco, el todo), ni siquiera la más grande artista debe perder jamás el contacto con el suelo.

Por eso, mientras se retorcía sobre sí misma como una voluble masa de croqueta gigante, aún tuvo la lucidez de decir: 'no tendría que haber hecho esa actuación'. Pues tiés tó la razón, Scarlet.

Duckles, la Decisión Final

Lo que nos hizo la última vez no tiene perdón de Dios, pero es que su última hazaña ya raya en lo obsceno. Indignación, vergüenza y asco es lo que siento por este palmípedo.


Lo que vais a ver sucedió exactamente hace 72 horas, un día antes de la celebración del Mundial de Sudáfrica 2010. Ya no es por la carencia absoluta de patriotismo o de solidaridad, ni de ese sentimiento profundísimo y mágico que nos ha unido a todos en una marea roja de esperanza e ilusión como jamás se vio, sino que con este acto, el pato más miserable que yo me he echado a la cara se retrató como lo que es: UN HIJO DE PUTA.

Por favor, os pido que miréis detenidamente la bochornosa fotografía que nos ha hecho llegar la agencia Associated Press, y que está copando las portadas de todo el mundo:




Creo que sobran las palabras. Ni siquiera entraré a valorar la calidad humana de un ser que es capaz de hacer esto a un día de una final en la que juega España, más aún cuando el muy cerdo vive en el municipio valenciano de Alfaz del Pi. De lo único que me alegro es de que la mala leche de este personaje se haya vuelto contra él gracias a un ángel llamado Iniesta.

Me arrepiento de compartir blog con alguien como tú, Duckles. Vete a Holanda y muérete ahí, que aquí ya no te quiere ni tu pata madre.

viernes, 9 de julio de 2010

¡Feliz Siglo del Imperio Gay!

ORGULLO: 1. m. Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.



Lo de disimulable no lo aplicaremos en este caso
, si os parece. Como ya habréis advertido, he preferido esperar a que acabasen las fiestas del Orgullo Gay 2010 para elaborar este post, y lo he hecho por dos razones: 1) para no aguarle la fiesta a nadie, y 2) porque no he tenido tiempo de escribirlo antes. Sólo una es la correcta.

Un año más del presente siglo, cerca de un millón de orgullosísimos homos han salido a las calles para manifestarse "por la tolerancia y la igualdad de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales". No entiendo muy bien la consigna reivindicativa, puesto que hace tiempo que ya son todos iguales... entre sí, porque jamás se parecerá a mí un tío que copula por donde yo evacuo.

Pues bien, quien piense como yo es un homófobo, que lo sepáis. Y por ende, también lo es la naturaleza, porque es ella la responsable de que la raza humana se perpetúe por la vía heterosexual y no por la anal. ¡Qué cosas, ¿eh?! ¿A qué clase de ser supremo se le ocurriría colocarle un aparato reproductor cóncavo a la mujer y uno convexo al hombre? A uno fascista e intolerante, no me cabe duda, por no caberme otra cosa.




Por eso mismo, el colectivo gay se escandaliza cuando alguien se atreve a decir verdades como puños (perdón por la analogía) sobre personajes como Pedro Zerolo, un venezolano nauseabundo con pelo de coño mutante, que hace 20 años descubrió lo rentable que era venirse a España a explotar el filón del victimismo persecutorio frente a una supuesta Homofobia Nacional. O sea, que vino a dar por culo y nos dejamos sodomizar a vaselina de bien.

Sí, el mismo engendro de rostro lascivo que encabezaba 'manis' para insultar a los católicos y a todos los que no estuviesen de acuerdo con el matrimonio homosexual, el mismo que pedía respeto para los musulmanes radicales, a raíz de la letra de una chirigota ceutí que criticaba a los terroristas islámicos por responder violentamente a las famosas 'caricaturas de Mahoma'.

¿Por qué no luchó Zerolo por los derechos de sus novios con el mismo (por el culo tel) ahínco en su Venezuela natal? ¿Acaso era más fácil montar el lobby homosexual en el PSOE que en el PCV de Hugo Chávez? ¿Por qué los españoles tenemos que pagarle las mamadas a un híbrido entre Aurelio Manzano, Mika y el repugnante Fidel de Aída? ¿Cómo un obseso sexual ha llegado a ser miembro de la Ejecutiva Federal de un partido, Secretario de Movimientos Sociales y concejal del Ayto. de Madrid? Lo diré en román paladino: por ser GAY.




Y así es como hemos dado alas de plumas a estos colectivos de falsas víctimas
, que reivindican el reconocimiento de una dignidad que embadurnan de aceite cada año por estas fechas. La dignidad es un valor del ser humano basado en el merecimiento de respeto al margen de su condición sexual, racial, religiosa o social.

¿Pero a quién respetan estos señores cuando salen a la calle en tanga para tocarse mejor el culo? ¿Respetarán ellos algún día el derecho de una familia heterosexual a no ver eso en plena plaza de Callao? ¿Es digno echar a 6000 vecinos de sus casas cada 28 de junio para transformar sus barrios en Sodoma sin goma?

Como dice el economista Thomas Sowell, "lo de pedir cuentas a todo el mundo salvo a uno mismo es una estratagema política de primera". Y eso es lo que pone en práctica el lobby gay en este país, reclamar y conseguir todo cuanto desea: legalización del matrimonio homosexual, igualdad en el derecho de adopción, monopolización de los medios de comunicación, del mundo de la moda, de la política...

Ah, y para que ellos se coman el escroto no hay huelga de Metro, pero sí para los demás ciudadanos que vamos a trabajar para poder comer otros alimentos no avícolas (por los huevos). Mientras tanto, quienes vemos nuestros derechos cascados por su Orgullo, aún estamos esperando que aporten algo más que pollería gratuita a ese mercadillo que creen que es España. Y a propósito del Metro, vayámonos cámara en mano a una de sus salidas. La que vais a conocer se llama Sandra (Sandrita), tiene sesenta y... Perdón, qué poco caballero; olvidaba que a las chicas no les gusta decir la edad.





Pero qué... ¿¡Ramón de Pitis se ha vuelto transexual!? [En fin, retomamos el hilo.] Entonces, si ya son legalmente iguales al resto, ¿qué sentido tiene seguir montando el lupanar del Orgullo Gay? ¿Qué más quieren? ¿Que se les reconozca el derecho a ser heteros, tal vez? ¿O que sus lesbianas puedan quedarse con nuestras esposas y sus Zerolos con nuestros maridos?

Da igual lo que les conceda ZP; jamás se bajarán de la carroza del victimismo, porque lo que siempre les moverá a manifestar ese orgullo enmascarado no es otra cosa que el enorme complejo innato que les impulsa a llamar constantemente la atención, con el único fin de compensar su verdadera incomodidad, que no es sociocultural ni pamemas por el estilo, sino biológica.

Y de tal subcognos surge esa irrefrenable necesidad de exigir igualdad eterna, a sabiendas de que ninguna Ley podrá darles lo que realmente quieren: ser fisiológicamente iguales que los demás. Que su polla sirva para lo que fue creada; procrear. Sólo eso explica tanta reivindicación cuando ya no hay nada que reivindicar.




Gracias a astracanadas como el Gay Pride, sólo refuerzan su condición de anormalidad social. Montan un circo para que todos les miren y aplaudan, para que el Sistema les siga mimando en recompensa por haber nacido diferentes, que no peores. Y la consecuencia de eso se resume en dos palabras: DISCRIMINACIÓN POSITIVA.

La misma que los ha convertido en el grupo de presión más poderoso de nuestra sociedad (incluyo a las feministas porque son lesbianas), un lobby capaz de darle la vuelta a la tortilla y extender sus tentáculos alrededor de España cual pulpo Paul, para convertirnos a los demás en los discriminados sexuales del siglo XXI. Toma y daca. Igualdad, lo llaman.

No es de exrañar que el ministro de Industria Miguel Sebastián multe a Intereconomía con 100,000 euros por llamar "gente normal y corriente" a los que no concebimos por el culete. ¿Los multa por ser ministro? No, los multa por ser un ministro gay. Pero no podemos mencionar la cadena de los fachas sin citar de nuevo a Eduardo García Serrano (vamos a tener que dedicarle una sección fija como a Pérrez). La calidad del audio no es óptima, pero el contenido sí. Pulsa Play y la flecha de arriba en el teclado para subir el volumen:





Nada más que añadir. Estas palabras le hacen a uno sentir el verdadero Orgullo Zerolófobo, tan lícito como el suyo. Porque todos somos libres de hacernos oír, sí, pero volviendo a Thomas Sowell, "nadie puede exigir el derecho a contar con la aprobación de los demás". Ni siquiera Almodóvar, ni Amenábar, ni Miguel Bosé, ni Jesús Vázquez, ni Jorge Javier, ni Jordi González, ni Boris, ni Antonio Gala, ni tampoco Mª Teresa Fernández de la Vieja.




No obstante, hay que reconocer que no todos los gays se sienten representados por esos exhibicionistas acomplejados de Chueca. Estos últimos, los que me quieren enseñar su culo depilado un 4 de julio o los que se follan a José Luis Moreno para acceder a un empleo en mi campo laboral, son los que me dan asco, los que me hacen volverme homófobo con mucho orgullo.

Soy intolerante con esos, como lo soy con los macarras heteros que ponen su vomitiva música tribal a todo volumen en un vagón de tren, porque nunca reconoceré la dignidad de un individuo que no respete la mía. Sea gay o no.

Y para acabar con unas risas, os dejo con una de las mejores cámaras ocultas jamás realizadas. El prota, un simpático gordinflas más afeminado que Marilyn Monroe. ¿En cuál de los dos grupos de gays meteríais a tan aterrado cuidador? Lo dejo a vuestra elección... ¡aunque este sí que es una víctima!




miércoles, 7 de julio de 2010

¡¡España, de CABEZA a la FINAL!!



Siempre supe que la descomunal cabeza de Puyol sólo podía ser la señal de una profecía. Y como nadie es profeta en su tierra, ha tenido que serlo en Durban.


Justo cuando vieron la imagen de arriba, el estupor se apoderó de los alemanes al verse un 1-0 más lejos de la final. ¡No todo iba a ser como Eurovisión!


Poco se puede decir sobre la semifinal que hemos vivido en este memorable día de San Fermín. El hecho de que a un tipo a quien no le suele gustar el fútbol se le caigan los palos del sombrajo (como me ha pasado hoy), dice mucho a favor de un equipo y su forma de jugar.

Contra todo pronóstico (no nos engañemos, lo de Alemania pintaba muy mal), los jugadores españoles han dado una lección de deportividad al mundo. El hombrecillo inferior en estatura y fortaleza ha doblegado al superhombre ario. La selección natural no ha podido hacer su trabajo... porque lo ha hecho todo la selección española.

¿Qué tal si revivimos el momento cumbre desde una nueva perspectiva? No puedo dejar de mirar a Camacho, ese gordito entrañable que con rostro despistado oteaba su alrededor como un niño en su primer día de cole, hasta que ALGO asombroso aconteció:





¡Qué mono! ¡Y qué sobaqueras! En definitiva, enhorabuena a los jugadores. Y al resto de España, le deseo que salga a la calle con la misma energía para luchar por sus derechos, que del fútbol no comemos. Si fuésemos igual de patriotas en todo, seríamos capaces de cambiar incluso al árbitro... o sea, al "Ministro de Deportes".